Antes de nada, ¡buenos días! Hoy me he levantado, he encendido mi ordenador, y me he puesto a escuchar música, entre otras cosas. La cuestión es que al cabo de un rato, me he dado cuenta que estoy muy contento. Y me he preguntado la razón de la alegría, y creo haberla encontrado.
La cuestión es que la música tiene algo, a mi me gusta llamarlo magia, una magia especial. Tiene un poder capaz de alegrarnos el día a pesar de no encontrarnos en un buen momento. Gracias a ella, empatizamos con sus letras, disfrutamos con sus ritmos, y nos hacemos afines a un tipo y otro de música. Por eso, aunque el mundo se nos venga encima, nos gusta poner alguna canción que nos guste y brincar o cantarla como si no hubiese mañana, nos gusta sentirla por dentro. Es la forma que tiene nuestro cuerpo de aprovechar para sacar un poco de toda esa tensión que soportamos a veces inconscientemente.
Para concluir con esta mini-entrada mañanera, os dejo una reflexión que hizo Pitbull (sí, de vez en cuando habla con palabras más allá de "DALE" o "1,2,3, CUATROOO") en su Facebook: " La música tiene esa cualidad de que, aunque no tengamos casa, o tengamos problemas en el trabajo, o de cualquier otro tipo; durante 3 o 4 minutos podemos abstraernos de todo eso y ver la felicidad más cerca"
Mi memoria me falla y lo leí hace tiempo, pero bueno, más o menos eso era lo que decía. Además concluyó diciendo que esa es una de las razones por las que le gustaba su trabajo. Pues sigue trabajando, que no es poco.
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